¡Preguntas Poderosas!

Te habrá pasado que cuando cuentas un suceso una sola vez, te dejas elementos en el tintero. Sin embargo, cuanto más hablas de una cosa, por lo general, más detalles eres capaz de percibir. El simple hecho de hablar de ello hace que seas más consciente de todos los detalles.

 

Por este motivo, una pregunta cerrada no tiene el mismo poder que una pregunta abierta. Me explico. Las preguntas cerradas son aquellas cuya única respuesta puede ser “sí” o “no”. Sin embargo, una pregunta abierta da lugar a una respuesta descriptiva y precisa; lo que, en consecuencia, fomenta la conciencia.

 

Por ponerte un ejemplo. Si yo pregunto ¿Quieres chocolate?, tu respuesta será o no. Pero ya estoy restringiéndote al chocolate.

Quizá quieras otra cosa y yo me la estoy perdiendo. No estoy abierto a la escucha.

Lo inteligente sería preguntarte ¿Qué quieres?. A esa pregunta solo podrías responderme con una respuesta más concreta y amplia.

 

Otro detalle importante de las preguntas poderosas es, precisamente, que te permiten escuchar de verdad.

La persona que hace este tipo de preguntas verdaderamente quiere saber cuál es la realidad. No ven solo el chocolate; ven más allá. Hacia donde la otra persona quiera mostrarles. Y, claro, esa persona se siente escuchada. Oye una pregunta que no se ciñe a nada y que le permite explicarse.

 

¿Es cierto que estas preguntas son mejores? ¿Nos sirven realmente para ayudar? Sí, porque las explicaciones con detalles mantienen la concentración del que se explica. Estas preguntas te permiten profundizar más para ir sacando a flote elementos que suelen quedar a oscuras y que pueden ser interesantes.

 

Algunas sirven para vislumbrar mejor el objetivo y saber cómo será todo cuando lo hayas conseguido, otras veces servirá para descubrir la recompensa.

Se hacen preguntas poderosas para averiguar cuales son los recursos que se tienen, con qué opciones contamos, cómo lo vamos a hacer.

Qué te impide avanzar, qué obstáculos hay.

 

Pueden desafiarte, motivarte, hacerte ver la solución, aclarar conceptos ambiguos, revelarte el sentido de tus acciones, etc.

 

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Características:

 

  • Suelen empezar por: qué, cuándo, quién , cuánto, etc. “Por qué” no es muy recomendable ya que invita a la justificación y el análisis. Nos interesa observar más que emitir juicios. Si quieres saber el por qué de algo pregunta: ¿qué motivos…?

 

  • Han de seguir la línea de lo que nos cuenta el interlocutor. Si lleva a un punto muerto inútil debemos confiar en que lo descubrirá por sí mismo. Así dejamos ver que confiamos en su potencial y conseguiremos que se abra más.

 

  • Siempre han de hacerse con sentido. Es decir, no preguntes por preguntar. Piensa antes: ¿Cuál es el sentido de esta pregunta?.

 

  • Que sean preguntas que llamen a la acción, al compromiso, al descubrimiento. Que sirvan para aclarar cualquier cosa y desafíen ideas preconcebidas.

 

  • En definitiva… preguntas que te permitan avanzar.

 

¿Quieres algunos ejemplos? Aquí los tienes:

  • ¿Qué es lo que quieres más concretamente?
  • ¿Qué más quieres decirme o añadir?
  • ¿Qué más debería saber?
  • ¿Qué pasará si sigues haciendo lo mismo dentro de unos años?
  • ¿Cómo puedes hacerlo mejor?
  • ¿Seguro que no puedes dar más de ti mismo?
  • ¿Tú te crees realmente eso?
  • ¿Cómo sabrás que lo estás consiguiendo?
  • ¿A quién conoces que lo haya logrado antes que tú? ¿Cómo lo hizo?
  • Si supieras la respuesta, ¿cuál sería?
  • ¿Qué consecuencias tendría eso para ti y para los demás?
  • Imagina que tienes un amigo en la misma situación, ¿qué le recomendarías?
  • Imagina que se lo cuentas a la persona más sabia que conoces, ¿qué crees que te diría?
  • ¿Cómo te sentirás cuando lo hayas conseguido?

 

Piensa en esos momentos en los que tratando de ayudar a alguien entraste en bucle o no conseguiste lo que querías. Recuerda esa conversación y cambia la manera de preguntar… puede que funcione para la próxima vez 😉

 

 

¿Conoces más preguntas poderosas?

 

Si tienes alguna duda o información coméntalo abajo y te responderé encantado.

 

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