La utilidad del «Anclaje Emocional»

Anclaje Emocional

¿Nunca te ha pasado que estás en una fiesta o cenando en un bar y de repente suena una canción que te recuerda a los amigos del colegio?, ¿O inspirar la fragancia de un jabón y trasladarte al instante a unas vacaciones concretas del pasado?, ¿Qué me dices de lo que sientes cuando pasas por en frente de un edificio donde tuviste una mala experiencia hace muchos años?

Deja que te hable de los «Anclajes Emocionales«, de qué son y de cómo podemos usarlos. En la vida se dan situaciones en las que un estímulo externo te marca de un modo especial. Si a ese estímulo lo acompañan otros cargados de presencia tu mente los relacionará entre sí. Eso se llama «anclaje emocional». Veamos un ejemplo: Imagina que el día de tu primer beso (situación) tú te sentiste como en una nube de alegría, satisfecho, relajado y a la vez emocionado (primer estímulo: sensaciones). Además, fue en un parque lleno de limoneros y se respiraba en el ambiente el maravilloso olor cítrico y fresco de los limones (segundo estímulo: aroma). Ahora, en la actualidad, cada vez que hueles un limón te sientes igual que aquella vez, rememoras las sensaciones y emociones sin que sea necesario que recuerdes qué las produjo; en este caso, el beso. Puede que tengas el recuerdo completo y lo relaciones todo, también puede que no recuerdes lo que sucedió y que, de igual modo el olor del cítrico te haga sentir fenomenal.

En éste ejemplo, el olor del limón es un anclaje emocional que te hace sentir esa alegría. Los anclajes emocionales son inconscientes en su inmensa mayoría, pero también hay bastantes que son conscientes. Los enamorados que tienen una canción común y que sienten ese romanticismo cuando suena, son conscientes de ello. De hecho, la llaman «nuestra canción». Si después de una discusión, o pasando por un mal momento, suena la canción que despierta esa magia, no sería de extrañar que apartasen sus diferencias para reconciliarse y tratar de arreglar el daño causado.

Creo que con estos ejemplos ya ha quedado claro qué es un anclaje emocional. Por si alguno anda algo despisto aún… Cuando estás de bajón y ves a tu mejor amigo haciendo el tonto y te vienes arriba es porque relacionas lo que tu amigo te suele hacer sentir (alegría, euforia, confianza) con su imagen. Sí, amigos… es un anclaje emocional 😉

¿Cómo pueden sernos útiles?

Te habrás percatado de que hay anclajes positivos y también negativos. Es muy importante conocer los que cada uno tiene para poder deshacer los negativos y utilizar a conciencia los positivos. Casi todos se hacen de forma inconsciente y son miles y miles. No hace falta que descubramos todos. Con hallar los más importantes será suficiente para conocernos mejor a nosotros mismos y ¡seguir creciendo de forma sana!

Yo personalmente utilizo una canción para escucharla antes de un espectáculo cuando actúo por la noche. No siempre, pero a veces me gusta escuchar «Voy a pasármelo bien» de Hombres G. Me lleno de optimismo y buen humor para partirme la caja con el público. Cuando estés triste ponte una película que siempre te hace reír, o escucha una canción que te encante. ¡Ni se te ocurra recurrir a ningún estímulo que te ponga más triste aún!

En una sesión de hipnosis (en estado hipnótico el efecto es mayor), yo creo un anclaje emocional que consiste en un chasquido de dedos. Le digo al paciente que cada vez que oiga mi chasquido de dedos verá que es más fácil llegar al estado tan agradable y de profunda relajación en que se encuentra. De éste modo, en las próximas sesiones será mucho más fácil y rápido llegar al estado en que trabajaremos.

Si estás tratando de eliminar un miedo a las alturas, podemos crear un anclaje emocional a partir de una situación de vértigo. Cada vez que te halles a determinada altura, en lugar de sentir pánico sentirás cómo crece la seguridad en ti mismo y tu cuerpo se llena de calma.

¿Te enseño?

Voy a mostrarte la manera más sencilla de hacerlo.

Imagina que quieres un anclaje para los momentos en que necesitas estar concentrado y focalizar tu atención en el estudio, por ejemplo. Bien, recrea esa sensación de concentración, de calma, de abstracción del resto del mundo para estar inmerso en la lectura. Imagina que todo cuanto lees está retenido en tu mente y eso te lleva a concentrarte más y con más ganas. A esa sensación añade la imagen que mejor relacionas a ese momento de concentración (tus manos agarrando el libro, tú realizando un examen donde sabes todas las respuestas, escribiendo resúmenes, etc) y también un sonido que te sugiera focalización (puede ser el silencio). En cuanto tengas esta vivencia en la mente en su máxima potencia… relaciónala con un gesto (por ejemplo, dos palmadas). Al hacer el gesto queda vinculado al estado de concentración. Haz éste ejercicio siempre que tengas ocasión y ¡se hará cada vez más fuerte! La próxima vez que te pongas a estudiar, prepáralo todo, respira hondo y da las dos palmadas o haz el gesto que hayas elegido. Acto seguido estudia concentrado 😉

El anclaje emocional es una de las técnicas que usamos en Vera Anima para facilitar los cambios importantes.

 

¿Qué más ejemplos se te ocurren?

¿Tienes algún anclaje emocional que te ayude?

Deja tu comentario aquí abajo para que podamos leerlo todos 😀

 

 

3 Comentarios

  1. Bechy Sharp

    ¿Sabes, Max? Esto me recuerda a una saga que te recomiendo encarecidamente que leas, te va a gustar (en MI opinión): Te hablo de En Busca del Tiempo Perdido, de Marcel Proust. Me han contado que Marcel Proust era sinestésico. El caso es que no sé si recuerdas esa famosa escena en la que el protagonista del libro moja una magdalena en tila y eso lo hace retrotraerse a la época en que era niño y su tía le daba a probar un trozo de magdalena mojada en té. Es decir, sensaciones y recuerdos nos transportan en el tiempo hacia épocas pasadas…! eso es memoria involuntaria. Seguro que lo sabías, pero mi duda es: ¿la memoria involuntaria es lo mismo que el anclaje emocional? Este post explica muchas cosas de las que yo no tenía ni idea!! 🙂 Un saludo!

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    1. Max AllenMax Allen (Publicaciones Autor)

      No he leído esa saga, Bechy Sharp; pero he oído hablar mil veces de esa escena. Creo que la memoria involutiva no es lo mismo que el anclaje emocional. No obstante, el anclaje emocional puede provocar recuerdos de memoria involutiva. Para que lo entiendas mejor: dentro de los efectos y dimensiones que engloba el anclaje emocional, la memoria involutiva es una más. Un anclaje emocional puede tener efecto sin que por eso tengas que retraerte a un recuerdo del pasado. Puede que no recuerdes ese episodio y que sencillamente experimentes su efecto sin más. Espero haberme explicado bien, jeje. Si no, dímelo y sigo hallando el modo 😉 Otro ejemplo de memoria evolutiva se ve en la película «Ratatouille», cerca del final, exactamente en el momento en que el crítico gastronómico Ego prueba el plato con el mismo nombre que compone el título de la película y se traslada a su infancia con tan solo saborearlo. Por cierto, «Ratatouille» es una película donde el Coaching se ve muy claro, sobre todo por parte del Chef Gusteau 😀 ¡Un saludo!

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  2. Becky Sharp

    ¡Hola! Me pasaba por aquí para decirte que sí, he visto la película de “Ratatouille” y me he fijé en la escena del crítico gastronómico; ¡esa escena ilustra a la perfección el concepto de memoria evolutiva! (y además ADORO las películas de animación). He terminado de leer el post del anclaje emocional y he leído lo de tu canción para relajarte. No está mal la canción… es que la música española no me acaba de encajar, ¡pero es divertido y agradable, lo reconozco! Es cierto que cuando te sientes deprimido y triste pones una canción que habla de, por ejemplo, que es verano y estás con tus amigos pasándotelo bomba y ¡te alegra el día! Yo conozco unas cuantas canciones así… soy una enamorada de todo tipo de música! Si quieres te recomiendo una especialmente animosa, pero ahora no, tengo cosas que hacer… Bueno, mira: cuando yo estoy triste me pongo la famosísima serie de “Bob Esponja”, que puede que haya gente que diga que es para “peques”, pero a mí me sube la moral un montón, jajaja.
    (¡te explicas muy bien! Lo que pasa es que nunca había oído ese término, el anclaje emocional). Bueno, un saludo, nos leemos!

    PD: esto blog es MUY interesante. Soy una friki del aprendizaje… me encanta el saber por el saber, porque sí. No para no quedar como una idiota delante de un grupo de gente, sino porque aprender es agradable, en sí.

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