Desmitificando a la Hipnosis

Antes de publicar un post explicando qué es la hipnosis y cómo funciona, voy a contaros la verdad acerca de algunas mentiras que circulan por ahí con respecto a esta herramienta psicológica. Sí amigos; debido a la charlatanería, el mentalismo y diversas artes esotéricas; la hipnosis se ha visto envuelta en una serie de mitos que no le hacen ningún favor.

Ahora, vamos a desmentirlos todos:

No estás dormido: La gente cree con seguridad que te duermes tal y como lo haces por la noche tras un día normal. No, eso no es cierto. Estás completamente consciente, el hipnoterapeuta te necesita consciente. De hecho, si te duermes, te tendría que despertar porque, de otro modo, estaría hablando y tratando con una persona inconsciente. Prueba a hablar a un tipo dormido y verás de lo que se entera: ¡de nada! Nunca has hablado por teléfono con alguien a altas horas de la noche y se ha quedado dormido al otro lado. No recuerdan nada, ¿Por qué? Porque estaban dormidos. Luego, en la hipnosis, no estás dormido. Estás relajado, en estado Alpha o Theta (estados mentales), interiorizando, etc., pero no estás dormido. Cuando un cliente está muy cansado, yo no realizo la hipnosis. No va a ser efectiva. Debes estar consciente.

No haces nada en contra de tu voluntad: Otra creencia muy extendida y falsa a más no poder. Cuando tú ves a alguien hacer la gallina en un espectáculo de hipnosis… lo hace porque quiere. Sí, se lo está pasando bien y lo hace para divertirse. Te sorprendería saber cuanta gente, en esos espectáculos, aprovecha que está bajo la hipnosis para actuar de una manera que, en circunstancias normales, nunca se atrevería. De este modo podrá decir que estaba bajo hipnosis cuando los amigos se rían recordando como trataba de volar como un pajarito. Tanto en los escenarios, como en las consultas clínicas, estás consciente y, por tanto, no haces nada que no quieras hacer.

No te puedes quedar atrapado: Durante mis estudios, visioné un vídeo en el que el hipnoterapeuta salía de la sala, sin hacer ningún ruido, en mitad del proceso de hipnosis. El cliente, tumbado en el diván, abría los ojos al minuto, miraba al rededor y salía de la sala al ver que no había nadie. La expresión de su rostro decía claramente: “Pero éste tío, ¿dónde se ha metido?”. La hipnosis es un estado normal al que la gente llega por si sola; y sí, lo creas o no, tú has estado en ese estado más de una vez. ¿Te has quedado atrapado?, No. En realidad es muy sencillo. Si estás imaginando lo que el hipnoterapeuta te va diciendo y, de repente, deja de decirte nada… pues abres los ojos pensando “¿qué pasa?”. ¡Normal! Imagina estar oyendo la televisión de fondo y que, al instante, deje de oírse. Tú vas y miras la televisión para saber qué está pasando. Lo mismo con la hipnosis.

No es un suero de la verdad: Como ya os he dicho. No harás nada en contra de tu voluntad, luego puedes mentir perfectamente.

Todo el mundo es hipnotizable: Hay gente que piensa que ellos no pueden ser hipnotizados. Vale, eso es falso. Para algunos será un alivio y para otros una decepción, pero es así. En mayor o menor medida, todos somos sugestionables e hipnotizables. Esto hace que, con algunos clientes se necesiten unos tipos de inducciones distintos a los que se utilizarían con gente con facilidad para entrar en el estado hipnótico.

Por último te diré que es segura, es eficaz y ayuda a todo el mundo a tratar muchísimos problemas conductuales y de consciencia.

Espero haberte resuelto muchas dudas. Me encantaría que me preguntases más aquí abajo.

¿Qué más mitos conoces tú acerca de la Hipnosis?

 

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